La Academia Andaluza de Ciencia Regional se crea por Decreto 383/2009, de la Junta de Andalucía, con personalidad jurídica propia y plena capacidad para el cumplimiento de sus fines, que tienen como finalidad fundamental el fomento de la investigación, el desarrollo y la innovación y, específicamente, la promoción y la divulgación del conocimiento en cualquiera de sus formas.

 

El reconocimiento de la ACACR como corporación de Derecho Público, supone la creación de un nuevo agente del sistema andaluz del conocimiento, que con su labor debe contribuir a la generación, transmisión, transformación y aprovechamiento del conocimiento, entendido éste, como el resultado de la actividad intelectual, científica, técnica y artística que puede ser transferido entre personas y sistemas e incorporado a nuevas tecnologías, productos, procesos y servicios para aumentar la competitividad y la calidad de vida de los andaluces.